Uso de Esteróides em Desportistas
Este texto fue extraído del libro "Guía de Referencia Anabólica" de W. Nathaniel Phillips.
El autor realizó entre otras cosas para la confección de parte de su libro una investigación consultando a 34 personas, entre los que se encontraban deportistas y varones concurrentes a los gimnasios.
Ante la consulta ¿ Por qué la utilización de esteroides? La primer respuesta espontánea fue "no sé". Como la entrevista era de carácter serio los consultados pensaron un poco más y manifestaron lo siguiente:
• 14 de ellos dijeron que los utilizaban para construir músculo y tener mejor apariencia.
• 8 respondieron para poder levantar más peso.
• 5 porque tenían que utilizarlos para poder competir.
• 4 dijeron que no progresaban sin ellos.
• 3 mantuvieron la respuesta "no sé".
Muchos de los entrevistados hubieran aludido 2 respuestas pero se les pidió que contestaran solo una. Lo que se puede ver claramente es que los usuarios de esteroides lo hacen para conseguir fuerza y tamaño.
Otro punto interesante es que la mitad de los que lo hacen no compiten en ningún deporte, hecho que es pasado por alto, por la mayoría de los expertos que analizan el tema.
Los resultados fueron los esperados, sirven como datos estadísticos pero están lejos de ser esclarecedores, y han agregado más interrogantes para analizar ¿Por qué es importante tener músculos grandes y fuertes? ¿ Por qué es tan importante ganar? ¿Por qué ingieren drogas los atletas para conseguir esto?.
Se le hicieron estas preguntas al doctor en psicología deportiva M.G. Kitzman. El culpó a la "esteroidemanía" de hoy sobre varios factores y apuntó las contraindicaciones de las conclusiones de responsables de medios informativos.
El doctor señala que los artículos en revistas y periódicos han proclamado que los usuarios de esteroides son iguales que cualquier persona que abusa del alcohol, heroína o cocaína, a pesar de que cualquiera de estos individuos o de la gente en general no es inmune a estas drogas.
Está ampliamente aceptado que estas drogas incluyendo al alcohol, son usadas para evadirse de la realidad, o para abandonar su propia realidad. Por el contrario los esteroides no proporcionan ningún tipo de escape.
Otra visión popular es que los usuarios de esteroides son mentalmente inestables, o que poseen un deseo inconsciente de morir. Teoría que parece ser alimentada por el mito de que los esteroides son drogas letales.
Por otra parte la sociedad caratula de "tramposos" a los que usan anabólicos para competir, e hipócritamente predica formas semejantes para obtener resultados rápidos en todo aspecto. Cómo hacerse rico rápidamente - Cómo liberarse de un dolor de cabeza enseguida - Perder peso rápidamente - Conseguir un título en poco tiempo o con algún curso especial.
Por lo tanto parece haber un mensaje que dice que es normal que algunos individuos quieran construir músculos de la noche a la mañana.
A pesar de ello cualquier atleta que llegue a la cima con la ayuda de esteroides podría atestiguar que le costó miles de horas de esfuerzo y sudor llegar allí, pero aún así se contemplaría como un atajo.
La actitud de "ganar a cualquier precio" no es tampoco ningún misterio. El doctor Kitzman señala que la sociedad define las necesidades individuales. Una de ellas es la fuerte necesidad de aceptación, y aprendemos desde niños que debemos hacer algo extraordinario para ser aceptados. O sea que, la actitud de vencer afecta no sólo a los atletas sino que es una perspectiva sociocultural definida por los logros de la sociedad.
Por lo tanto parece ser que el usuario de esteroides está a menudo buscando reforzar su personalidad, y que su deseo a pesar de creerse como propio es en verdad un deseo inculcado. Estos deseo inculcados proceden de la propia sociedad en forma de anuncios, modelos y grupos a seguir.
El mayor problema que el doctor encuentra con el uso de esteroides es que muchos consumidores se convierten en dependiente de ellos. El usuario está a menudo demasiado obsesionado con su cuerpo. No importa cuan grande se ponga el individuo, él todavía se ve pequeño. De manera que consume grandes cantidades de esteroides, conduciéndolo a la destrucción física y mental.
Opinión personal:
Realmente comparto en todo aspecto lo que escribe el autor del libro, pero anexando algunos temas.
Considero que no sólo existe una falta de información o de conocimientos por parte de los medios sino también en aquellas personas que son docentes o formadoras de deportistas.
Me he cansado de escuchar profesores, entrenadores y encargados de institutos de enseñanza confundir los anabólicos esteroides con las llamadas drogas sociales, y hablando de deportistas que los consumen como personas enfermas. La hipocresía existente en el ámbito del deporte de alto rendimiento es terrible.
Por un lado los dirigentes exigen los mayores resultados, a cambio de premios económicos, viajes u otras promesas; y por otro lado condenan estas conductas que suelen verse frecuentemente en el deporte como única alternativa para el éxito.
El doping es un gran negocio para varios. Los laboratorios encargados de la detección lucran con las federaciones internacionales por las obtenciones de las muestras y cobran sobreprecios o premios (por así decirlo), cuando detectan casos positivos.
Las federaciones internacionales cobran grandes multas a las federaciones nacionales o comités por los casos detectados; y los laboratorios de medicamentos siguen produciendo estas sustancias a sabiendas de que se utilizan por sobretodo para este tipo de consumos y no tanto para terapias necesarias. Por lo tanto parece haber contradicciones que no se explican: se cierra el círculo, todos ganan plata y se sospecha que a nadie le conviene que esto desaparezca.
Como conclusión diría que es muy importante la eliminación de tabúes, la aceptación de que esto existe y mucho y una mayor conciencia por el tema. Para esto creo es necesario una educación más profunda y comprometida y una mayor información. Este aspecto no sólo debería ser cubierto por la docencia sino que la presencia de médicos y especialistas del tema sería de vital importancia.